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Una glosa es la objeción de pago que una EPS (o entidad responsable de pago) hace a una factura de servicios de salud. En la práctica significa una cosa: plata retenida. Conocer las causales de glosas médicas y, sobre todo, saber cómo responderlas a tiempo, es lo que separa a una IPS con cartera sana de una que pierde ingresos por vencimiento de términos.
Conviene no confundir dos figuras: la glosa objeta ítems específicos de la factura, mientras que la devolución retorna la factura completa. Son trámites distintos y lo aclaramos más abajo.
En esta guía verás qué es una glosa, sus causales según el manual vigente, los tipos que existen, los plazos que no puedes dejar vencer y el paso a paso para responder cada una.
Una glosa médica es una no conformidad que la entidad responsable de pago identifica durante la auditoría de la cuenta, y que afecta de forma parcial o total el valor facturado por un servicio. No es un rechazo caprichoso: debe fundamentarse en una causal definida por la norma, y el prestador tiene derecho a responderla.
El marco vigente es la Resolución 2284 de 2023 del Ministerio de Salud, que estableció los soportes de cobro y el Manual Único de Devoluciones, Glosas y Respuestas (Anexo Técnico 3). Su implementación es obligatoria (la transitoriedad se ajustó con la Resolución 627 de 2024). Un punto clave: las causales del manual son taxativas, es decir, la EPS no puede inventar motivos que no estén en el anexo, ni el prestador puede ignorarlos.
Esta diferencia decide qué trámite sigues, así que vale la pena tenerla clara:
En resumen: la devolución frena toda la factura por un tema de forma; la glosa discute valores puntuales ya en auditoría. Confundirlas hace perder tiempo y, con frecuencia, el plazo.
El Anexo Técnico 3 organiza las causales en conceptos generales, identificados con un código de dos letras. Los códigos completos tienen seis dígitos en tres niveles (concepto general, concepto específico y concepto de aplicación), pero para entender el panorama basta con las categorías:
Objeciones por errores en la factura: cobros que no corresponden, cantidades, duplicidades o inconsistencias entre lo facturado y lo prestado. Ejemplo simple: se cobra un insumo dos veces.
Diferencias entre el valor facturado y el valor pactado en el contrato o tarifario. Ejemplo: se factura un procedimiento por encima de la tarifa acordada.
Falta o inconsistencia de los soportes de cobro exigidos (entre ellos los RIPS). Ejemplo: una atención sin el soporte que la respalde. Es una de las causales más frecuentes y, a la vez, de las más evitables.
Servicios prestados sin la autorización requerida, con autorización vencida o que no corresponde. Ejemplo: un procedimiento electivo sin la autorización previa de la EPS.
Cobro de servicios que no están a cargo de la entidad responsable de pago según el plan de beneficios o el contrato. Ejemplo: un ítem que corresponde a otro pagador.
Objeciones relacionadas con la calidad de la atención y su soporte clínico. Aquí se ubican las discusiones sobre pertinencia médica (si lo prestado era lo indicado según la historia clínica), por lo que un registro clínico completo es la mejor defensa.
Objeciones por incumplimientos frente a acuerdos previos entre las partes. Ejemplo: condiciones pactadas en conciliaciones o contratos que no se reflejan en el cobro.
Aquí es donde muchas IPS pierden dinero sin necesidad. El trámite de glosas tiene términos de ley (Ley 1438 de 2011, artículo 57) que hay que respetar:
Lo crítico: si el prestador no responde dentro del término, opera la aceptación tácita: se entiende que acepta la glosa y pierde el derecho a cobrar ese valor. Por eso el control de plazos no es un detalle administrativo, es dinero.
Responder glosas a mano y a tiempo es difícil. Con Medifolios registras cada glosa por causal, generas la nota crédito y controlas los plazos. Ver el módulo de glosas.
El software de gestión de glosas de Medifolios convierte un proceso manual y riesgoso en un flujo controlado:
Todo conectado con la facturación médica y cuentas y con los RIPS automáticos, que son justamente los soportes que más glosas evitan cuando están bien hechos.
El prestador debe responder dentro de los 15 días hábiles siguientes a la recepción de la glosa, según el artículo 57 de la Ley 1438 de 2011, indicando su aceptación o justificando la no aceptación.
Opera la aceptación tácita: al vencer el término sin respuesta, se entiende que aceptas la glosa y pierdes el derecho a cobrar ese valor. Por eso el control de plazos es clave.
Sí. Puedes aceptar parte de una glosa y no aceptar el resto, ítem por ítem. Al aceptar (total o parcial) corresponde emitir la nota crédito por ese valor.
No. La devolución retorna la factura completa por una limitación de forma y se subsana para volver a presentarla; la glosa objeta valores específicos ya en auditoría y se responde ítem por ítem dentro del término.
Las causales de glosas médicas son taxativas y están organizadas por categorías en la Resolución 2284 de 2023. Entenderlas ayuda, pero lo que realmente protege el ingreso de tu IPS es responder cada glosa con su soporte y dentro del plazo, antes de que la aceptación tácita te cueste el pago.
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Fuente oficial: Resolución 2284 de 2023 (Ministerio de Salud y Protección Social).